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Comentarios al texto: LA
ALFABETIZACIÓN DE LAS PERSONAS ADULTAS
NOTAS PARA LA DISCUSIÓN
por Sérgio Haddad
(Versión original en
portugués)
El texto presentado por Cecilia Soriano y ASPBAE es bastante completo y muy
bueno, pudiendo entenderse fácilmente en la realidad de América Latina. En
la parte de diagnóstico, se pueden incluir a muchos países de América Latina
tales como Brasil, junto a los del África Subsahariana o de Asia. Sin
embargo, como comentario general, el texto trabaja haciendo referencia a los
objetivos de la EPT cuando también podría trabajar, principalmente, en
diálogo con la Declaración de Hamburgo
y la
Agenda para el Futuro
(http://unesdoc.unesco.org/images/0011/001161/116114so.pdf)
página 20.
Algunos comentarios:
1. Aún existen, en muchos países, programas para alfabetizar personas
adultas con características de campañas, aún cuando esta modalidad ya ha
sido criticada por su ineficacia e ineficiencia. Tales programas, diseñados
para que funcionen durante unos pocos meses, de forma aligerada, con
facilitadores/as sin la formación necesaria, en gran parte voluntarios/as
con baja remuneración, en locales inadecuados, con materiales pedagógicos
únicos y que no tienen en consideración la diversidad de los alfabetizandos,
no se han dado cuenta que tienen que cumplir con la tarea de aumentar la
capacidad de formación de personas jóvenes y adultas. Debemos evitar
referirnos con naturalidad a la visión de la alfabetización restricta,
desconectada de la educación básica, de los programas de alfabetización
“tradicionales” de seis meses. Creo que debemos ser afirmativos/as con una
visión más amplia de la alfabetización, conectada a la educación básica y a
aquello que el texto denomina “educación para la vida”.
2. En algunos países de América Latina se está registrando un fenómeno
nuevo, un nuevo tipo de exclusión. En las últimas décadas se hizo un gran
esfuerzo por extender el acceso de niños/as y jóvenes en los sistemas
regulares de enseñanza, como resultado de la presión por democratizar
oportunidades educacionales, especialmente después de los períodos de
dictaduras militares. Este fenómeno se produce en tiempos de políticas
neoliberales que producen esta amplia oferta sin un aumento de recursos
adecuados. Con esto, el número de alumnos/as por clase aumentó, disminuyó la
cantidad de horas de frecuencia, ampliando el número de turnos; los/as
profesores/as perdieron poder adquisitivo, las condiciones materiales y
pedagógicas de las escuelas se volvieron precarias. Todos estos factores
contribuyeron a que la escuela atendiese mas alumnos/as, pero con fuerte
impacto en la calidad de la enseñanza ofrecida. Como consecuencia,
actualmente, los/as niños/as pasan por las escuelas pero sin aprender. Es un
nuevo tipo de exclusión, ya no se trata de negar el acceso sino que los
servicios educacionales que se ofrecen son precarios. Lo que se ofrece es
una escuela pobre para las personas pobres. Esto tendrá impacto en los
indicadores de analfabetismo de las personas jóvenes y adultas porque ya
debemos dejar de considerar sólo aquellas personas que nunca fueron a la
escuela, sino también las que fueron y no aprendieron, aún teniendo 4, 6, 8
años de escolaridad. En conclusión, si la mayor oferta de enseñanza regular
ha ayudado a disminuir los índices de “analfabetismo absoluto”, hay que
destacar que aumenta la cantidad de las personas “analfabetas funcionales”.
3. Es muy importante el comentario, en el punto 2, sobre quienes son los alumnos/as de los programas de alfabetización de personas adultas. Es
necesario reconocer a los sujetos históricos que componen las clases de
alfabetización en su condición de personas que demandan derechos, pues antes
de ser portadoras de trayectorias escolares truncadas, estas personas
tienen trayectorias perversas de exclusión social, viven trayectorias de
negación de los derechos más básicos a la vida, la alimentación, la
vivienda, el trabajo. Pero para seguir, al margen del plano de las
carencias, ya sea de orden material o de bienes simbólicos como en el caso
de la educación, es preciso también reconocer que dichos sujetos de
alfabetización son hombres y mujeres que tienen un protagonismo en la
sociedad donde viven, cargados de trayectorias diversas, de conquistas y
fracasos, que conforman los sujetos históricos que son.
Por lo tanto, reconocer esta característica activa de los sujetos es
reconocer que más allá de la trayectoria de carencia, existe una trayectoria
de conquista y lucha que forma parte de lo cotidiano de los sectores
populares y que determina las razones históricas de la construcción de las
sociedades en las que viven. Aunque la gran mayoría de los/as alumnos/as
pertenece a los sectores más pobres de la población, existen otros factores,
más allá de los socio-económicos, que contribuyen a diversificar o a tener
en cuenta ciertas características de los/as estudiantes de los cursos de
alfabetización: su género, etnia, el hecho de que sea una escuela urbana o
rural, si es un/a alumno/a portador/a de una deficiencia, y tantas otras
características que hacen que el ser humano sea reconocido como propio en su
composición de diversidades. Y también está la historia de cada persona o de
cada grupo en el contexto de las luchas sociales, de sus formas de
organización y la defensa de grupos de intereses. Una nueva visión del
sujeto de la alfabetización tiene como desdoblamiento una nueva forma de
consideración, donde la participación efectiva de los educandos es el
principio básico de los procesos de esoclarización, de los curriculums, de
la organización escolar, garantizando que los modelos escolares se van
produciendo y reproduciendo como resultado de esta acción participativa.
4 - Otro tema importante que se trata en el debate sobre la gestión, en el
punto Nº 7, es aquel relativo al papel del estado y de la sociedad civil.
Los procesos de escolarización exigen la institucionalidad y universalidad.
Solamente el estado está en posición de ofrecer estas condiciones con
calidad para todas las personas. Sin embargo, en ciertas circunstancias, la
sociedad civil puede tener un papel sumamente importante. Tales
circunstancias pueden sobrevenir de la cercanía que ciertas entidades de la
sociedad civil y los movimientos sociales tienen con los alfabetizandos. Tal
cercanía es un elemento facilitador para que hombres y mujeres, que
tradicionalmente tienen una historia de dificultades o de falta de
familiaridad con los centros de alfabetización, se acerquen a participar de
programas de alfabetización. En tales circunstancias, la oferta de
alfabetización que ofrecen estas entidades puede ser un fuerte factor de
estímulo a que participen. Al mismo tiempo, los programas que ofrecen las
entidades o movimientos sociales que tienen fuerte identidad con determinados
grupos sociales, o incluso constituídos por personas que vienen del mismo
universo cultural que los alfabetizandos, tienen fuertes razones para
mantener tales programas como forma de lucha por el reconocimiento, la
preservación y valorización de la diversidad de estos grupos sociales. Las
escuelas indígenas, los movimientos campesinos, los grupos afros (“quilombolas”),
los movimientos sociales urbanos, entre otros, son ejemplos de este tipo de
práctica educativa. También es tarea de la sociedad civil el control y la
presión para que los sectores gubernamentales asuman sus responsabilidades.
En el punto 7, también me gustaría mencionar, cuando se refiere al
financiamiento, que es importante el rol de la cooperación internacional,
que debería contribuir con los gobiernos de los países más pobres en esta
tarea de implementar el derecho humano a la escolarización.
PORTUGUES
Comentários ao texto LA
ALFABETIZACIÓN DE LAS PERSONAS ADULTAS
NOTAS PARA DISCUSSÃO,
por Sérgio Haddad
O texto apresentado por Cecília Soriano e ASPBAE é bastante completo e muito
bom, podendo facilmente ser estendido para a realidade latina americana. Na
parte do diagnóstico, muitos países da ALC, como o Brasil, podem ser
incluídos, ao lado daqueles da África subsahariana e da Ásia. Ainda, como
comentário geral, o texto trabalha com a referência das metas de EPT, quando
poderia operar também, e principalmente, em diálogo com a
Declaração de Hamburgo
e a Agenda para o Futuro.(http://unesdoc.unesco.org/images/0011/001161/116114so.pdf)
página 20.
Alguns comentários:
1. Permanecem ainda em muitos países programas para alfabetizar adultos com
características de campanhas, mesmo quando esta modalidade de oferta já
tenha sido criticada pela sua ineficácia e insuficiência. Tais programas, -
definidos para ocorrer em poucos meses, de forma aligeirada, com monitores
sem a formação necessária, grande parte voluntários ou com baixa remuneração,
em locais inadequados, com materiais pedagógicos únicos e que não levam em
consideração as diversidades dos alfabetizandos, - não têm dado conta de
cumprir a tarefa de elevar a capacidade de letramento de jovens e adultos.
Devemos evitar referir-se com naturalidade à visão de alfabetização restrita,
desconectada da educação básica, programas de alfabetização "tradicionais"
de seis meses. Acho que devemos ser afirmativos com uma visão ampliada de
alfabetização, conectada à educação básica e aquilo que o texto chama de
educação para a vida.
2. Estamos vivenciando em alguns países da
América Latina, um fenômeno novo, um novo tipo de exclusão. Nas últimas
décadas houve um grande esforço de ampliar o acesso de crianças e jovens nos
sistemas regulares de ensino, como resultado da pressão por democratizar
oportunidades educacionais, particularmente depois dos períodos de ditaduras
militares. Este fenômeno ocorreu em tempos de políticas neoliberais que
produziram esta ampliação de oferta sem aumento de recursos adequados. Com
isto, o número de alunos por classe aumentou, diminui-se o número de horas
de freqüência, ampliando o número de turnos; os professores perderam poder
aquisitivo, as condições materiais e pedagógicas das escolas tornaram-se
precários Todos estes fatores contribuíram para que a escola atendesse mais
alunos, mas com forte impacto na qualidade do ensino ofertada. Em
conseqüência, hoje, as crianças passam pelas escolas, mas não aprendem. É um
novo tipo de exclusão, não mais pela negação da oferta, mas sim pela oferta
precária de serviços educacionais. Oferece-se uma escola pobre para os
pobres. Isto irá impactar os indicadores de analfabetismo de jovens e
adultos, pois não mais devemos considerar apenas aqueles que nunca passaram
pela escola, mas também aqueles que passaram e não aprenderam, mesmo depois
de terem freqüentado 4, 6, 8 anos de escolaridade. Concluindo, se a maior
oferta de ensino regular tem ajudado a diminuir os índices de “analfabetismo
absoluto”, há que se notar que aumenta o número dos chamados “analfabetos
funcionais”.
3. É muito importante o comentário sobre quem
é este aluno ou aluna dos programas de alfabetização de adultos, no item 2.
É necessário reconhecer os sujeitos históricos que compõe as classes de
alfabetização na sua condição de demandatários de direitos, pois antes do
que portadores de trajetórias escolares truncadas, eles e elas carregam
trajetórias perversas de exclusão social, vivenciam trajetórias de negação
dos direitos mais básicos à vida, à alimentação, à moradia, ao trabalho. Mas
para se ir além do plano das carências, seja de ordem material, seja de
ordem dos bens simbólicos, como no caso da educação, é preciso também
reconhecer que tais sujeitos da alfabetização são homens e mulheres que
mantêm um protagonismo na sociedade onde vivem, carregados de trajetórias
diversas, de conquistas e fracassos, que conformam os sujeitos históricos
que são. Portanto, reconhecer esta característica ativa dos sujeitos é
reconhecer que para além da trajetória de carência, há uma trajetória de
conquista e luta que faz parte do cotidiano dos setores populares e que
determina as razões históricas da construção das sociedades onde vivem.
Embora a grande maioria dos alunos pertença às camadas mais pobres da
população, outros fatores, além do socioeconômico, contribuem para
diversificar o olhar sobre os estudantes dos cursos de alfabetização: seu
gênero, sua etnia, o fato de ser uma escola urbana ou rural, se o aluno é
portador de alguma deficiência, e tantas outras características que fazem
com que o ser humano seja reconhecido como próprio na sua composição de
diversidades. Há ainda o histórico de cada qual ou de cada grupo no contexto
das lutas sociais, nas suas formas de organização e defesa de grupos de
interesse. Uma nova visão do sujeito da alfabetização tem como desdobramento
um novo modo de acolhimento, onde a participação efetiva dos educandos é
princípio básico dos processos de escolarização, dos currículos, da
organização escolar, garantindo que os modelos de escola vão se produzindo e
reproduzindo como resultado desta ação participativa.
4. Outro tema importante tratado no debate sobre gestão no item 7 é aquele
relativo ao papel do Estado e da sociedade civil. Processos de escolarização
exigem institucionalidade e universalidade. Somente o Estado tem condições
de oferecer estas condições com qualidade para todas as pessoas. No entanto,
em certas circunstâncias, a sociedade civil pode ter um papel extremamente
relevante. Tais circunstâncias podem advir da proximidade que determinadas
entidades da sociedade civil e movimentos sociais têm dos alfabetizandos.
Tal proximidade é um elemento facilitador da aproximação de homens e
mulheres, que tradicionalmente têm um histórico de dificuldades ou de não
familiaridade com a escola, para participarem de programas de alfabetização.
Em tais circunstâncias a oferta de alfabetização por estas entidades pode
ser um forte fator de estímulo à participação. Ao mesmo tempo, programas
ofertados por entidades ou movimentos sociais que tenham forte identidade
com determinados grupos sociais, ou mesmo constituídos por pessoas advindas
do mesmo universo cultural dos alfabetizandos e alfabetizandas, tem fortes
razões para manterem tais programas como forma de luta para reconhecer,
preservar e valorizar a diversidade destes grupos sociais. São exemplos
deste tipo de prática educativa, as escolas indígenas, de movimentos
camponeses, de grupos afros (quilombolas), de movimentos sociais urbanos,
entre outros. É tarefa da sociedade civil também o controle e a pressão para
que os setores governamentais venham a assumir suas responsabilidades. Ainda,
no ítem 7, no que diz respeito ao financiamento, gostaria de mencionar o
importante papel da cooperação internacional, que deveria contribuir com os
governos dos países mais pobres nesta tarefa de implementar o direito humano
à escolarização.
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