Seminario Virtual del ICAE
preparatorio a CONFINTEA VI

 

 

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Migración y Educación de Adultos 
 

William Gois, Coordinador Regional

Foro de Migrantes de Asia

http://www.mfasia.org/ 


 
Antecedentes 

En Asia la migración es un fenómeno actual al que no se puede escapar. La región está dividida en dos bandos opuestos, países que remiten y que reciben, ambos creando políticas y planes de desarrollo que incluyen en su agenda el trabajo de los migrantes.  

Algunos de los mayores países remitentes están en la región de Asia. La tase de aumento de los migrantes que son remitidos al exterior por algunos de las mayores países remitentes en Asia crece continuamente cada año. Algunos de esos países son Indonesia, Filipinas, Tailandia, Bangladesh y Sri Lanka. Por otro lado, la necesidad de trabajadores migrantes en algunos de los principales países industrializados de la región también aumento, absorbiendo por lo tanto la fuerza laboral disponible para ellos. 

A primera vista, las necesidades de los países de la región asiática parecen responder a cada uno de ellos. En la perspectiva de los países remitentes el exceso de trabajadores y recursos crea la necesidad en la fuerza laboral de buscar oportunidades fuera del mercado local. Los países receptores, a su vez, también buscarán fuera de sus escasos recursos, debido a factores como disminución de la población o mayores necesidades de producción. Eso está bien si solamente discutimos factores de producción y sobre cómo los países resuelven sus superávit de trabajadores o su escasez de los mismos. 

La migración nunca es un asunto nacional. Cruza fronteras y apunta a las necesidades de los países, ofreciendo opciones nuevas  a existencias que de otro modo serían tediosas. A través de la historia las migraciones han incorporado colorido al bagaje cultural de diferentes países. Esto, sumado al hecho que por cada cultura es única, hace que la movilidad de la gente sea una de las mayores contribuciones a la evolución continua de la cultura y el cambio, un subproducto de las necesidades de supervivencia del pueblo. 

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 550 millones de trabajadores viven con menos de un dólar diario, mientras que la mitad lo los 2.800 millones de trabajadores del mundo ganan menos de dos dólares diarios. En algunos de los países remitentes de Asia el porcentaje de la población que gana menos de dos dólares es gigantesca  – Bangladesh 82.8%, India 79.9%, Pakistán 73.6%; Nepal 68.5%; Filipinas 45.7%; Egipto 43.9%. (Indicadores de Desarrollo Mundial, 2006. Banco Mundial. Del Informe Social Watch 2006). Aún 5 dólares diarios de salario para trabajos de servicio doméstico en el Medio Oriente, Singapur y Malasia son suficientes para atraer a trabajadores migrantes, si se les da la oportunidad. La migración internacional simplemente no es una opción para muchos, sino una necesidad, especialmente para aquellos de los países en desarrollo. 

La migración se ha convertido en una herramienta de desarrollo, buscada por los gobiernos de los países remitentes como un medio para resolver la creciente demanda de mano de obra por las industrias. Migration has become a developmental tool, looked upon by the governments of the sending countries as a means to solve the growing demands of industries for labor. Asimismo, los envíos de dinero de los migrantes han mostrado en años recientes que contribuyen a las necesidades de fondos del exterior de la economía, elevando sus alicaídos Productos Internos Brutos (PIB) y permitiéndoles de ese modo mostrar al público que obtienen un positivo crecimiento de la economía.  

Sin embargo, a pesar de esas positivas vías de desarrollo, lo que cuentan los trabajadores migrantes de sus experiencias en el exterior rara vez muestran su situación como siempre buena. Los trabajadores migrantes podrían ganar más que sus contrapartes locales, pero la vida del trabajador en tierra extranjera requiere sacrificios, a veces superiores a lo que los migrantes habían acordado. En sus países de origen es raro que no lleguen noticias de abusos y violaciones de migrantes.  

Por otro lado, los países más desarrollados como Malasia y Singapur necesitan trabajadores extranjeros para que sus economías funcionen. En el caso de Singapur, el país tiene una alta incidencia de adultos mayores en su población que requieren atención médica y asistencia para lo que se requiere de trabajadores migrantes, como también necesitan un flujo de profesionales extranjeros para sus industrias. Malasia también enfrenta el mismo dilema ya que la mayoría de su población está más o menos empleada en algún tipo de industria; la población del país necesita de empleados domésticos para cuidar de sus hijos mientras ellos trabajan. Los trabajadores migrantes son vistos como una solución para este dilema.  
 

Problemas de la Migración 

La migración en busca de empleo es vista por casi todas las autoridades nacionales como un factor de los procesos de globalización, no solo en términos del aumento de los retornos sobre la inversión en educación, sino que también significa una ventaja en términos de oportunidades de transferencia de tecnología, información y comercio. Simultáneamente, estos desarrollos producto de la globalización parecen haber creado nuevos problemas y preocupaciones en materia de derechos humanos y desarrollo sostenible.  

Los problemas sobre el bienestar de los trabajadores migrantes encabezan esas preocupaciones. Dadas las ventajas para los  trabajadores migrantes de ganar buen dinero en el exterior, éstos son presa fácil de agencias de reclutamiento ilegales, así como de trafico. Los casos de trabajadores obligados a hacer trabajos no incluidos en sus contratos, en su desesperación por mantener a sus familias, son rampantes. Las víctimas de reclutamiento ilegal son forzados a pagar sumas exorbitantes y son expuestos a una calidad de vida aún peor. A veces los trabajadores son forzados a trabajar ilegalmente en un país extranjero por la supervivencia de sus familias. Las exorbitantes tarifas que cobran las agencias de reclutamiento también obligan a los trabajadores a encontrar otras fuentes de ingresos en el exterior. Esto los coloca en una situación precaria, siendo forzados a doblegarse ante las demandas de sus empleadores por temor a represalias de las autoridades, o ser deportados y perder sus fuentes de ingreso. 

Los gobiernos remitentes, a pesar de sus esfuerzos para proteger a sus trabajadores migrantes, terminan a menudo en medio de un acertijo. En Filipinas por ejemplo, el gobierno ha provisto varios mecanismos de protección para los trabajadores migrantes y ha entrado en acuerdos con los países receptores que promueven la protección de sus derechos humanos, al mismo tiempo que ha implementado políticas y acuerdos comerciales que son perjudiciales para el bienestar de esos trabajadores.  Los esfuerzos de protección son casi siempre anulados por los mecanismos de progreso económico. 

Los gobiernos receptores en el mismo dilema se niegan a reconocer el impacto positivo de los trabajadores migrantes en sus economías. Los trabajadores migrantes proveen la mano de obra necesaria en sectores que de otro modo no funcionarían, ya que la mayor parte de los trabajadores locales  se ocupan en trabajos mejor pagos. Las medidas contra los trabajadores migrantes indocumentados son permanentes. A pesar de los programas de amnistía, los cuales en algunos casos aún colocan al trabajador en una posición desventajosa al aplicar impuestos a sus ya magros ingresos, no siempre funcionan. Asimismo, los trabajadores legales son vulnerables ante sus empleadores y las agencias de reclutamiento debido a la falta de reconocimiento de los países receptores de los mecanismos de protección  provistos por los gobiernos remitentes. Los gobiernos de los países receptores tienen muy pocos mecanismos de protección para los trabajadores migrantes.  

Uno de los problemas más acuciantes en el discurso actual de la migración es cómo los gobiernos, tanto de los países remitentes como receptores, manejan la migración. Es ventajoso para ambos lados reconocer que la migración no es un problema a ser resuelto, sino un proceso de educación y colaboración continua a ser discutido. Los países en distintas regiones del mundo están aumentando su integración e interdependencia, enlazados por rápidos flujos de capital, bienes, servicios, información e ideas. El acceso al conocimiento  se ha convertido en una clave determinante de la competitividad y el éxito. (Informe CMMI, 2005) 
 

Educación de Adultos 

En el caso de países en desarrollo como Indonesia y Filipinas, la sociedad civil ha hecho mucho para promover la conciencia de la necesidad de educación e información sobre el discurso de la migración. La presión continua resultó en la implementación de leyes y políticas destinadas a promover y proteger los derechos y el bienestar de los trabajadores migrantes. Varios países en Asia han hecho esfuerzos para atender la acuciante necesidad de protección de los trabajadores migrantes.   

Por ejemplo, en Filipinas los mecanismos de protección de los trabajadores migrantes son relativamente avanzados en comparación con otros países remitentes de la región, ofreciendo protección a los trabajadores migrantes filipinos. En un esfuerzo para aumentar la protección otorgada a sus trabajadores migrantes, el gobierno ha entrado en acuerdos bilaterales con gobiernos de países receptores. El gobierno de Filipinas también ha provisto entrenamiento y seminarios, en sociedad con organizaciones no gubernamentales, para los trabajadores migrantes antes que dejen el país. Las orientaciones anteriores a la partida, incluyendo entrenamiento en habilidades necesarias para sus trabajos así como la administración responsable de sus derechos como trabajadores, son parte de esos esfuerzos. 

Sin embargo, es en este contexto que surgen problemas de sostenibilidad. Los seminarios de orientación anteriores a la partida ofrecen información limitada sobre los derechos laborales y los mecanismos de protección disponibles en los países receptores, en momentos de angustia. Hay necesidad de educación e integración de valores para que los trabajadores migrantes comprendan la necesidad tanto de ahorrar como de invertir.   

Tanto el gobierno como los trabajadores migrantes necesitan darse cuenta que la educación es al mismo tiempo un proceso de enseñanza de valores y normas, y debe ser un proceso de enseñanza mutuo. Atender las necesidades acuciantes de los trabajadores migrantes antes de su partida no quiere decir necesariamente atender la esencia del problema. Proveer a los migrantes tanto en los países receptores como remitentes de acceso a enseñanza sobre cómo manejar sus recursos, así como entrenamiento para futuras solicitudes, aliviaría de algún modo la necesidad de migraciones en el futuro. 

Como los países remitentes están manejado el problema de la migración, también deberían hacerlo los países receptores. También debería prestarse atención a las preocupaciones por el bienestar de los migrantes en términos de integración. Los países receptores deben aumentar su capacidad de relacionar a los trabajadores migrantes con la sociedad que los recibe, aprendiendo su historia y cultura, pudiendo adaptarse y convirtiéndose en socios productivos en la vida de la sociedad. (Mayan Villalba, “el Derecho a la Educación en el Contexto de la Migración y la Integración”, 2007) 

Una reciente iniciativa del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) realizado el 23-24 de enero de 2008, fue el "Foro del Golfo sobre Trabajo Temporario Contratado”, siendo invitados representantes de la sociedad civil para dialogar con gobiernos remitentes y receptores sobre los diferentes problemas de la migración. El Foro ha sido visto como un primer paso en una serie de diálogos que es probable que tengan una influencia importante para la comprensión de la dinámica de los movimientos de trabajadores por parte de los agentes gubernamentales y no gubernamentales involucrados, y en última instancia en la protección de los trabajadores migrantes asiáticos desplegados en la región. En concordancia, el Foro reconoció el derecho del estado de desarrollar políticas laborales y de migración, así como la necesidad de estudiar los problemas críticos que enfrentan los trabajadores, para así asegurar la protección de sus derechos en todas las fases del ciclo de empleo. 

El Foro de Migrantes de Asia ha sido invitado a estar entre los disertantes en una sesión que busca discutir el marco de colaboración entre los países de origen y países receptores del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) Esto podría ser considerado como un de los desarrollos más notables en el compromiso de la sociedad civil con gobiernos para la discusión y cooperación en ambos lados, iniciando el dialogo hacia el proceso de aprendizaje. 
 
Oportunidades para acciones 

La educación es una importante dinámica de cambio y progreso, creando un espacio para el desarrollo de relaciones y el diseño de soluciones para un margen de otro modo irrevocable. Los controles de migración por sí solos no serán adecuados para manejar los problemas y las preocupaciones de la migración. El problema necesita ser encarado en forma amplia ya que tiene muchas dimensiones. (Manolo Abella, 2008) 

El manejo de la migración internacional debe mejorarse con una mayor coherencia y capacidad más fuerte a nivel nacional, mayores consultas y cooperación entre los estados a nivel regional, y un dialogo y cooperación más efectivos entre gobiernos y organizaciones internacionales a nivel mundial. Esos esfuerzos deben basarse en una mejor comprensión de los estrechos lazos que existen entre la migración internacional  y el desarrollo, y otros temas de política claves como el comercio, la ayuda, la seguridad del estado, la seguridad humana y los derechos humanos. (Informe CMMI, 200) 

El Foro Global  sobre Migración y Desarrollo (FGMD), que fue el resultado de el Dialogo de Alto Nivel sobre Migración y Desarrollo de Naciones Unidas, es una buena avenida para discutir acuerdos bilaterales y multilaterales sobre integración y educación de adultos. El FGMD 2008 que se realizará en Filipinas debe ser una oportunidad para los países desarrollados en el Norte para ver más de cerca las condiciones de los países en el Sur, donde la migración se ha convertido en una primera opción para enfrentar la pobreza. 

La educación de adultos para atender los problemas de la migración y las estrategias de integración/reintegración debe ser presentado como un tema crítico en el FGMD 2008. Debe discutir sociedades bilaterales entre las agencias de educación de adultos en el Norte y los programas de reintegración en el Sur, por todos los actores de la migración, gobierno, sociedad civil, sector privado y la academia. (Mayan Villalba, “el Derecho a la Educación en el Contexto de la Migración y la Integración”, 2007) 

También debe hacerse notar la presencia de las redes internacionales de la sociedad civil que permiten  a los trabajadores migrantes recibir los beneficios de la educación de adultos en los países remitentes y receptores. Es de interés tanto de los gobiernos remitentes como receptores reconocer que la capacidad de construcción de los trabajadores migrantes es una ventaja en ambos lados.  

Es un desafío para el desarrollo en este mundo globalizado no solamente la cantidad de los factores de producción, sino también reconocer la necesidad de crear relaciones, y comenzar un proceso de aprendizaje, ajustes estructurales y coherencia en las políticas, que sean transparentes tanto para los gobiernos como para los trabajadores.   

El camino hacia el desarrollo debe ser considerado como una responsabilidad compartida entre los países de origen y destino, para que de ese modo actúen como socios iguales en la protección y promoción de los derechos de los trabajadores migrantes. 
 

 

 

 


 

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