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Migración e integración como desafíos para la educación de personas adultas: una perspectiva brasileña Timothy Ireland UNESCO Brasilia
El debate sobre la migración y la integración está resultando ser
muy estimulante para la reflexión y, en muchos casos, inquietante.
¿Cómo enfrentamos este fenómeno desde una perspectiva educativa? ¿El
objetivo debería ser integrar o adaptar? La educación siempre había
tenido dificultades para ponerse de acuerdo en cuanto a la
diversidad, pero ¿existe un punto cuando la riqueza de la diversidad
social y cultural puede amenazar con la fragmentación? Por supuesto,
no existen las respuestas fáciles, y éste es el enorme valor del
seminario virtual del ICAE. En muchos casos se nos presenta el
desafío de enfrentar temas que considerábamos que no nos afectaban
directamente.
La migración, tanto voluntaria como forzada, forma parte integral de
la rica historia de Brasil y de su estructura social y cultural. La
colonización inicial de los portugueses, la introducción de la
esclavitud y luego distintas olas de inmigración japonesa y europea,
todas forman parte de su pasado y de su presente, con las
complejidades y consecuencias que esta herencia ha imprimido. La
educación debe reconocer, valorar e incorporar esta rica diversidad
dentro de sus programas y de sus contenidos y métodos educativos. El
desafío de entender y explorar la diversidad como una dimensión
altamente positiva de la cultura nacional no siempre ha sido
reconocido. Los inmigrantes japoneses y alemanes sufrieron una feroz
discriminación al final de la Segunda Guerra Mundial, y la población
indígena (más de 180 grupos étnicos diferentes) sigue siendo
discriminada. Hace poco que la historia y la cultura africanas
pasaron a ser obligatorias dentro de los programas de estudios, no
sin sufrir cierta resistencia.
Al mismo tiempo, Brasil tiene una rica y cruel historia de migraciones internas que involucran principalmente a quienes buscaban una vida mejor, de supervivencia para quienes huían de sequías y condiciones ambientales adversas o para quienes eran expulsados de sus tierras por la construcción de represas hidroeléctricas.
Pensé que podría ser útil dar algunos ejemplos de cómo el tema de la
migración, ya sea temporal, interna o forzada, ha sido encarado por
las personas involucradas en la educación de personas adultas en
Brasil.
1. La migración temporal a Japón, especialmente por parte de
descendientes de inmigrantes japoneses, ha llevado al Ministerio de
Educación Brasileño a promover la realización de exámenes de
equivalencia de educación de personas adultas a nivel de enseñanza
primaria y secundaria para quienes trabajaban en Japón, muchos de
los cuales no han finalizado los 8 años obligatorios de educación
primaria brasileña. Esto es visto como una forma de estimular a los
trabajadores a completar su escolarización formal y como una forma
de prepararse para su reinserción dentro del mercado laboral
brasileño. Ha habido una presión análoga de brasileños que trabajan
en Suiza, y en particular en los Estados Unidos, por precauciones
similares. El Ministerio de relaciones exteriores brasileño calcula
que hay alrededor de 1.3 millones de brasileños que viven
actualmente en los Estados Unidos, la mayoría de ellos de forma
ilegal. Con la recesión actual en los Estados Unidos, hay un flujo
constante de migrantes que están retornando a Brasil.
2. Migración interna: ésta ha sido tradicionalmente muy fuerte, en
particular con trabajadores de las regiones más pobres del noreste
que migraban temporal o permanentemente hacia las regiones más ricas
del sureste, especialmente a San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia.
Esta migración ha estado compuesta, en gran parte, por trabajadores
manuales con bajos niveles de escolarización formal. La industria de
la construcción ha atraído una gran cantidad de trabajadores poco
calificados, y la agricultura un gran número de trabajadores
zafrales (cortadores de caña de azúcar, recolectores de naranjas,
entre otros). Los trabajadores migrantes han sido víctimas de una
fuerte discriminación vinculada tanto a su origen como a su falta de
escolarización formal. La naturaleza temporal de su vinculación con
su lugar de trabajo ha creado enormes desafíos para quienes intentan
ofrecer programas de alfabetización y educación básica. Entre las
respuestas se han incluido programas que brindan educación en aulas
acondicionadas en las obras, por ejemplo, o que siguen los
movimientos migratorios de los trabajadores, o que intentan adaptar
la extensión y los contenidos de los programas a la duración de la
cosecha. La Iglesia Católica creó un Movimiento Pastoral para
Migrantes que también busca brindar apoyo.
3. Inmigración forzada: Si bien se trata de una comunidad pequeña y
tal vez insignificante en términos proporcionales, la población
carcelaria extranjera presenta otro tipo de desafío educativo. La
cantidad de extranjeros en las cárceles brasileñas ha aumentado
considerablemente en los últimos años. Una gran cantidad han estado
implicados en el narcotráfico, y muchos tienen niveles relativamente
altos de escolarización formal. Hace poco supe de la existencia de
una prisión en el Estado de San Pablo que tiene más de mil
extranjeros que había creado su propia forma de intercambio
educativo incluyendo clases de lengua, entre otras. En el año en el
que UNESCO celebra su primera conferencia internacional sobre la
educación en prisión CIEP (Bruselas, 20 al 24 de octubre), aunque
no es nuevo, éste es un campo de actividad emergente importante para
la educación de personas adultas.
MIGRACION / EDUCACION NDèye Daro FALL Red Mujer y Desarrollo ANAFA / DAKAR
La migración de las mujeres está lejos de ser un fenómeno reciente.
Desde el año 1960, las mujeres han significado el 47% de la
totalidad de los migrantes. De todas maneras estas mujeres migrantes
han sido invisibles hasta este momento, primeramente porque los
datos no se daban a conocer divididos por sexo y además porque la
mayoría de las mujeres migrantes no eran consideradas trabajadoras
sino como personas a cargo y no eran tomadas en cuenta por las
políticas migratorias de los países de destino ni los de
origen.
Pero actualmente, con las exigencias de la vida actual su
participación en este campo ha sufrido cambios. Nos encontramos con
una cantidad cada vez mayor de mujeres jóvenes, solas o como jefas
de familias monoparentales, en busca de trabajo. Como tales, las
mujeres hoy en día tienen tendencia a migrar por la misma razón que
los hombres o sea en busca de mejores condiciones de vida para ellas
y sus familias.
En el campo de la educación, la mayoría de las mujeres migrantes
poseen cierto nivel de educación y una gran parte posee un diploma
de enseñanza superior, aún en los casos en que se encuentran
relegadas a empleos poco remunerados que pertenecen en general al
sector de servicios (trabajos domésticos, hoteles, cuidado de
personas) o al sector informal. Muy a menudo poseen empleos
peligrosos, desagradables y degradantes.
En general, dichos empleos no ofrecen ni estatus ni protección
social. Esta situación muchas veces se debe a que no poseen permiso
de residencia y trabajo pero también a la discriminación que sufren
las mujeres migrantes en el mercado laboral de los países de
destino.
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