Seminario Virtual del ICAE
preparatorio a CONFINTEA VI

 

 

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Género y empleo rural: una visión desde América Latina
Marcela Ballara,

GEO-REPEM

 
En América Latina y el Caribe las mujeres rurales constituyen casi la mitad de la población rural  y su contribución es clave en la producción de alimentos. De acuerdo a los roles asignados por la sociedad, las mujeres  han sido casi las únicas responsables de la reproducción de sus familias, asegurando la alimentación de sus familias. Han desarrollado múltiples estrategias de subsistencia bajo las  condiciones de pobreza y extrema pobreza prevalecientes en  las zonas rurales  y en los sectores urbanos marginales de la región

Las políticas públicas en pro de la equidad  han considerado a  las mujeres  especialmente en el ámbito de lo social, en las políticas compensatorias en su condición de pobreza y de alta vulnerabilidad. Se ha enfatizado sus ámbitos de vulnerabilidad social, pero no su papel en tanto agentes económico. Los avances en la inclusión de género en las políticas públicas han tenido un fuerte sesgo reproductivo familiar y social, limitando las posibilidades de incidir en  la esfera productiva y económica.

En América Latina, nos encontramos  hoy día, con un nuevo escenario: el de la  nueva ruralidad, con modificaciones  del mercado de  trabajo rural que despliega formas de articulación de las mujeres a nuevas formas de trabajo productivo y de compatibilización con el trabajo reproductivo familiar y social. Los datos registran que la mayor parte de las mujeres rurales se encuentran aún concentradas en pequeñas unidades de agricultura de base  campesina y que las mismas se desenvuelven en niveles  de subsistencia, con severas restricciones al  acceso a recursos productivos que permita mejorar sus condiciones de vida.

Las políticas de liberación han tenido efectos múltiples sobre el empleo rural y urbano, beneficiando más a sector  moderno de exportación. En el caso del sector rural quienes se han visto menos   beneficiado  son  los sectores más pobres con menos acceso a la tierra y que cuentan con poco capital. Esto ha afectado especialmente a las mujeres, sean por los efectos de las migraciones donde  las mujeres  deben asumir las   responsabilidades  de la familia y la finca,  o por la industrialización del campo, o la marcada orientación de la agricultura  hacia el mercado. Esta situación  esta resultando en que   los hogares de bajos  ingresos del sector rural y urbanos pobres  cada vez más deben depender  de ingresos en efectivo  para cubrir sus necesidades, entre ellas la de la alimentación.  En este marco las mujeres en las zonas rurales  deben diversificar  cada vez mas   sus medios de vida, entre otros a través de la migración o buscando empleos agrícolas y no agrícolas.

Esta situación sumada a la reciente alza de precios en la alimentación   se proyecta  un efecto negativo en los niveles de alimentación  ya que  dejarán de cubrir una canasta básica de alimentos. La  CEPAL denuncia en  sus  estimaciones proyectadas  de la incidencia de la pobreza y la indigencia para los países de América Latina  (2007)  que  “un incremento del 15% en el precio de los alimentos eleva la incidencia de la indigencia en casi tres puntos de 12,7% a 15,9%. Ello implica que la alteración de los precios provocaría que 15,7 millones más de latinoamericanos caigan en la indigencia. En el caso de la pobreza, los aumentos son parecidos ya que una cantidad similar de residentes en la región pasarían a ser pobres”.

Las mujeres rurales, las modalidades de empleo y las necesidades educacionales.

Las mujeres han sido afectadas de manera especial por los nuevos fenómenos mundiales,  la apertura de las fronteras, las condiciones del comercio internacional y el acelerado crecimiento del conocimiento y circulación de mismo, de los cuales la inmensa  mayoría ha quedado al margen. El número de mujeres que participan en los mercados laborales del mundo es el más  alto en la historia, pero estas trabajadoras están más expuestas que los hombres a tener empleos de baja productividad, mal pagados y vulnerables, sin protección social ni derechos, destaca un informe difundido hoy por la Oficina Internacional del Trabajo (OIT).

Actualmente la inserción laboral de las mujeres rurales en la región  se esta dando cada vez mas  en  nuevos espacios de apertura laboral agrícola y no agrícola. Así su dinámica de empleo puede tener diferentes entradas: por ejemplo las mujeres  pueden estar  empleadas de manera  permanente (asalariadas)  o temporal (Empleo Rural Agrícola-ERA); o  estar empleadas en actividades no agrícolas  pero viviendo en el sector rural (empleo rural  no agrícola ERNA).   Hay que mencionar que también en los últimos años se procesa otra dinámica de empleo rural que se caracteriza por   mujeres que viviendo en  ciudades su principal empleador se encuentra en el  sector agrícola, donde desempeñan funciones sea de manera  temporal o permanente

Las mujeres, en general  están mas vinculadas a  la producción de subsistencia  que vinculadas a los cultivos  de mayor extensión., sin embargo en esta región,  ellas se han ido cada vez mas incorporando a  trabajos en la agricultura de exportación  que les proporciona mejores salarios que el trabajo en la agricultura tradicional.

No obstante el  empleo se puede ver  influenciado por la situación  específica de las mujeres,  en cuanto a nivel de educación, salud,  la tenencia de la tierra (dueñas, arrendatarias, cooperativas) y  acceso a la tierra y que por vez también están influenciados por sus tiempos, las responsabilidades familiares  los que  juegan un papel importante a la hora de  decidir en las familiar pobres, sobre  quien se integrará al mercado laboral  y  por cual  una forma de empleo. Además, fenómenos tales como el envejecimiento de la población rural,  la existencia de Índices de Masculinidad  diferentes a los urbanos,  tasas de migración diferenciadas  por sexo o las tendencias en la composición de los hogares,  dan cuenta de procesos necesarios  que se toman en consideración en  la toma de decisiones de quien se integra al mundo laboral ,

Los bajos niveles de educación y salud  constituyen una de las  restricciones para la integración de  las mujeres rurales a  empleos con mejores salarios Poner en  evidencia  esta  limitación deberá servir de alerta para centrar la atención en  el diseño de políticas destinadas a superar esta situación.  Por otra parte,  mostrar un balance general de aspectos tales como la vivienda y  otros activos de las mujeres proporcionará  antecedentes para el mejoramiento  de las condiciones de vida de las mujeres rurales.

Varios estudios sostienen que a mayor educación y mejor salud y  niveles de nutrición, mejores son las posibilidades de conseguir un empleo  De hecho las mujeres sin habilidades (niveles de educación menor que la básica requerida tienen menos posibilidades de buscar un empleo bien remunerados que aquellas mujeres con habilidades.; y que cuentan al menos con  el nivel básico de la educación   formal, estudios de corta o larga duración  o tienen  algún tipo de especialización.

¿Cual es la propuesta para mejorar la situación de las mujeres frente al empleo o a actividades remunerativas?
Existe consenso de la necesidad de adaptar el currículo escolar contenidos  que acerquen a la realidad del campo con  herramientas que motiven a los y las más jóvenes su permanencia  en el campo junto con facilitar el acceso a los recursos naturales de los y las más jóvenes. En otro ángulo,  se debería promover una educación de adultos,  que proporcionara  conocimientos técnicos  específicos que permita especialmente a las mujeres  entrar a un mercado laboral más exigente. En el caso de estar involucradas en alguna actividad generadora de ingresos , la experiencia cada vez  mas indica la necesidad de capacitar a las mujeres en   conocimientos para administrar y gerenciar esas actividades   de manera que la experiencia pueda ser exitosa. 

¿Pero que hacer con aquellas mujeres que están a nivel de la indigencia? Las repuestas no  son unánimes. Por un lado  hay quienes  proponen la entrega de subsidios de diferentes tipos, incluyendo escolares y por otro están aquellas contrarias a los subsidio y se inclina fuertemente por la capacitación  funcional para la integración en el mercado laboral.

El campo de estudio del empleo rural  es amplio  y la actividad agrícola esta determinada  por una serie de factores, entre otros, los ciclos biológicos, el clima, heterogeneidad de labores, calendario de cultivosfactores entre capital y trabajo

¿Para terminar, una reflexión  provocadora?
Si como se sostiene, la participación de las mujeres en el empleo  en igualdad de condiciones que los hombres es un elemento clave para la obtención de la equidad de género, así como para la superación de la pobreza rural, ¿como se puede influenciar en   la formulación de estrategias y  políticas  que contribuyan a la promoción de la igualdad de oportunidades  en materia de oportunidades de empleo en le sector rural? 


- José Luis Machinea .Secretario Ejecutivo, El alza de los precios de los alimentos puede aumentar la pobreza y la indigencia en mas de diez millones de personas en América Latina  y el Caribe ; Abril 2008
- OIT, Tendencias Mundiales del empleo de las Mujeres, Ginebra, marzo 2008
- Entre otros México con el Programa “Oportunidades”
 

 

 

 


 

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