Comentarios de
Marcela Ballara
REPEM-ICAE-GEO
Si bien es
cierto que en la región de América Latina, se ha estado
informando que la educación ha registrado avances y que
prácticamente han ido cerrando la brecha entre hombre y mujeres
en la matricula escolar del ciclo primario, el punto 2 que
destaca Sergio es muy importante ya que nos puede dar
información de como se prevé el futuro de un regreso al
analfabetismo a corto plazo en esta región.
Sin embargo es importante incluir una reflexión de como esta
afectando esta situación a las niñas, del sector rural y las
indígenas. Esto teniendo en consideración que frente a
situaciones económicas cada vez mas difíciles, los problemas
medioambientales como las sequías que ha enfrentado varios
países de la región de América Latina y sumado al alza de los
precios de los alimentos, esto podría ser un motivo que las
niñas no estén asistiendo a la escuela con la frecuencia
necesaria. El trabajo infantil en el campo es una realidad que
afecta a ambos sexos pero especialmente a las mujeres. Es común
que las niñas y adolescentes continúan asistiendo a la
escuela y el colegio y paralelamente se responsabilizan de
tareas domésticas que incluyen el cuidado de hermanos/as, la
preparación de alimentos e incluso de tareas comunitarias. De
manera que, el fenómeno de la doble o triple carga de trabajo se
presenta desde temprana edad en las mujeres, principalmente en
las rurales e indígenas donde además se suele ocupar su mano de
obra infantil en las labores agropecuarias, ya que esta área la
separación entre casa y finca es muy ambigua.
En los ciclos superiores del sistema educativo también se
constata que hay relaciones asimétricas de género. Estos se
agudizan en el espacio rural tanto desde las relaciones ínter
genéricas como de las intragenericas en comparación con el área
rural.
A pesar de las políticas educativas, las características de la
oferta educativa para el área rural no ha superado la histórica
división entre una educación urbana y una educación rural de
segunda clase, con graves deficiencias en la dotación de
recursos humanos, infraestructurales, de equipamiento y
materiales.
La brecha rural urbana en la educación entre mujeres
rurales/indígenas y las del sector urbano puede llegar a ser
bastante significativo.
En recientes estudios realizados en varios países de la región
sobre la situación de la mujer rural (Bolivia, Perú, Ecuador,
Nicaragua, Colombia, Venezuela, Chile), se verifica que aun
persiste una segregación vertical; y la exclusión se agudiza en
los grados escolares superiores para generaciones recientes y la
exclusión de todo el sistema para las jóvenes y adultas que no
han concluido sus estudios. Como el estudio en Bolivia indica,
las brechas ínter genéricas e intragenéricas se mantienen,
siendo más pronunciadas en el área rural en comparación con el
área urbana.
¿Pero porqué se produce esta situación?
La oferta educativa no ha logrado revertir las brechas
educativas urbanas rurales por falta de infraestructura y
recursos humanos. Pero también porque la demanda educativa
difícilmente considera los condicionantes socioculturales, tales
como los sistemas culturales, las posibilidades laborales, las
proyecciones de vida.
Si bien es cierto que hay consenso en que el grado de
instrucción esta directamente relacionada con el ingreso en el
empleo, en el área rural las diferencias de escolaridad con el
sector urbano tienen impacto importante en la reducción de la
pobreza para las mujeres e indígenas. En las condiciones
actuales de desventaja educativa es posible prever que esa
reproducción tiende a tener comportamiento de reproducción de la
pobreza de las mujeres rurales.
En cuanto al analfabetismo, la brecha urbano - rural es patente,
como lo es entre mujeres urbanas y rurales.
Los estudios sobre la situación de las mujeres rurales en los
países arriba mencionados indican que los aspectos más
relevantes que se identifican entre las dificultades de
acceso/permanencia en la escuela de las niñas y jóvenes del
sector rural e indígena son entre otros
a) la escasa infraestructura disponible, recursos humanos y la
deficiente organización de los núcleos escolares,
b) ausencia en reconocer factores socioculturales en el proceso
educativo de esta población,
c) la formación y el desempeño de los/las profesoras que
reproducen la desigualdad de género,
d) un sistema educativo que reproduce la discriminación de
género y la condición étnica,
e) pero sobre todo también la falta de adecuación de los
contenidos y el proceso educativo en general a la realidad rural
de la población escolar femenina.
¿Cual es el reto que tenemos como educadores/as para
disminuir la brecha urbano-rural que afecta a las mujeres
rurales e indígenas?.
Las respuestas
pueden ser varias pero seria interesante que hiciéramos una
contribución, desde la perspectiva de los y las participantes a
este foro.
Comentarios
de Jack Shaka
Kenia
Saludos de paz
Me gustaría reconocer los esfuerzos del ICAE en la organización
de este seminario virtual y también agradecer a las personas de
distintos países que se han tomado el tiempo para enviar sus
ideas y comentarios.
En lo que respecta a Kenia:
Los niveles de alfabetización de personas adultas, en especial
en las zonas rurales, deja mucho que desear. La mayoría de las
personas adultas nunca han ido a la escuela y las que fueron
abandonaron en niveles iniciales, es decir niveles que no
alcanzan para empoderarlas con conocimiento que las pueda ayudar
a construir mejores vidas para sí mismas y para sus hijo/as.
En este nivel, la mayoría de las personas están en el sector
informal, realizando trabajos manuales puesto que los niveles de
alfabetización son bajos y no les permiten acceder a mejores
puestos de trabajo.
Kenia acaba de atravesar un período difícil en las últimas
semanas. Las estadísticas muestran que fueron los analfabetos
los que salieron a las calles con los machetes y otras armas
primitivas. Fue debido a la falta de conocimientos adecuados que
muchas de estas personas estaban haciendo eso. Las masas
educadas no estaban afuera peleando o matando a sus vecinos.
Teniendo esto en cuenta, es necesario –por no decir urgente- que
el gobierno de Kenia y otros gobiernos como el de Zimbabwe
(tiene los niveles más altos de analfabetismo, especialmente
entre las mujeres) se embarquen en la educación de personas
adultas de manera de elevar los niveles de alfabetización. Esta
es la manera de combatir la pobreza y la ignorancia entre la
población. No olvidemos que una persona educada puede ofrecerle
a sus hijo/as mejores oportunidades o trazarse un camino que la
haga avanzar en la vida.
Los gobiernos deben financiar totalmente los programas de
educación de personas adultas creando fondos que puedan acelerar
su crecimiento y de esa manera elevar los niveles de
alfabetización.
El caso de Kenia es un claro ejemplo de por qué necesitamos que
se asignen más fondos a los programas de educación de personas
adultas. Vimos lo qué sucedió en Rwanda y en Burundi. Todo ello
se relaciona de una u otra manera con la alfabetización de
personas adultas.
A través de la
educación una persona puede tomar decisiones informadas.
Mantengamos la
lucha. Realicemos los cambios. Seamos el cambio que queremos
ver.
Paz
Jack Shaka
Comentarios
de
Eliane Cavalleiro
Brasil
Está muy
consiste el análisis presentado por Cecilia Soriano. En el
Brasil podemos decir que es significativo el avance de las
políticas públicas con el objetivo del fortalecimiento de la
educación de personas adultas. Contamos desde 2007 con el FUNDEB
(
http://portal.mec.gov.br/seb/index.php?option=content&task=view&id=288&Itemid=270
), financiamiento de
la educación, que aporta recursos financieros a los sistemas de
enseñanza para toda la educación básica, incluyendo de manera
innovadora la educación de jóvenes y adultos/as. Podemos decir
que la actuación del poder público a nivel federal, desde el
Ministerio de Educación, se encuentra en consonancia con los
principios de la educación como un derecho. Todavía, la
Declaración de
Hamburgo expresa que "la preocupación más acuciante es
facilitar oportunidades de aprendizaje a todos/as, en particular
los/as marginados/as y excluidos/as".
Considerando la realidad brasilera, es imperativo enfrentar el
desafío de reafirmar los principios relativos a la diversidad y
a la búsqueda de igualdad racial, dialogando con los propósitos
de una educación anti-racista. Si en el Brasil construimos un
perfil sobre los/as estudiantes marginados (as), constataremos
que una parte significativa esta compuesta por negras y negros,
que presos en un círculo vicioso de racismo y pobreza
constituyen víctimas preferenciales de la exclusión escolar. Los
índices de analfabetismo entre la población negra, con más de 15
años, es de 18,7%. Para la población blanca es 7,7%.
Analizando el analfabetismo funcional, identificamos una tasa de
36% de negros, contra 20% de blancos (INEP, Gobierno Federal,
2003). Además, si consideramos la intersección racial y de
género confirmaremos que las mujeres negras poseen menor
escolarización que los hombres negros, y que las mujeres y
hombres blancos. El racismo y la exclusión de negros y negras es
un elemento que no podemos subestimar, tanto en la construcción
de los conceptos hasta la elaboración y la evaluación de las
políticas.
Así que, más allá de los tres factores presentados por Cecilia,
que contribuyen para la marginalización de las personas, a
saber:
1) pobreza,
2) idioma y
3) distancia,
me gustaría plantear uno más que es el racismo que, como
un elemento estructurante en nuestras sociedades y escuelas,
fragiliza el desempeño escolar y rompe el vínculo con el
conocimiento. El racismo, así como el sexismo, no puede quedarse
ausente en la temática de la alfabetización de personas adultas,
visto que su combate constituye un eje fundamental para los
avances de las políticas públicas.
Comentarios de Carmen Colazo
GEO - Argentina
Gracias por poder participar de
estos intercambios !. Agregaría a este bloque de participaciones
que centrándonos exclusivamente en mujeres del sector urbano, es
interesante registrar como, debido a las peores condiciones
económicas existentes en la región, se ven con mayores
dificultades para mantener estudios permanentes, y deben seguir
afrontando dobles y triples jornadas de labor, lo cual les reta
tiempos para su educación. Esto es visible, aun entre mujeres
con alto nivel de alfabetización. Mas aun lo sufren las mujeres
de sectores populares.
Carmen Colazo